La Quiñonera

23 / Ene / 13

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Quiñonera es un espacio para las artes y la cultura. No se gestó como un proyecto especifico, ni estratégico, ni mercadotécnico; tampoco fue una creación conceptual destinada a penetrar en la pirámide de las dinámicas de un incipiente mercado global del arte contemporáneo, ni de la retórica del leguaje globalizante. Es un espacio que nace en 1984, Músicos, cineastas, teatreros, actores, escritores, artistas plásticos, galeros, críticos, curadores, artistas de avanzada, entre otros creadores, formaron parte del espíritu que gestó La Quiñonera, primero como una necesidad social y coyuntural que fue tomando forma como un proyecto alternativo para la creación artística. Desde el 2010 ha reiniciado sus proyectos expositivos a través de tres premisas que considera fundamentos y objetivos: reconocer el cambio; limpiar y sanar el concepto de poder y dominio como poder civilizatorio; y aceptar la muerte. Son los propósitos de éste espacio. La Quiñonera realizar talleres de dialogo e intercambio metabólico formal y conceptual; Mesas dialécticas de discusión y reflexión; Exposiciones colectivas de famosos y desconocidos y entre distintas generaciones. Ejercicios de aproximación a la experiencia estética desde otras formas de comprender el arte… Nos mencionaron que han desarrollado dos muestras que consideran relevantes desde el 2010. ” Espacio Flexible ” y “Sobre Ética y Obscenidad”. Por el momento, están desarrollando un espacio en donde los proyectos artísticos críticos puedan darse a conocer y activar dinámicas y propuestas en aplicaciones que redunden estímulos en todas las dimensiones sociales, así como incidir y provocar una evolución estético discursiva de la identidad artística del creador, a través del programa de talleres, seminarios, clínicas y residencias que estamos trabajando. Para La Quiñonera el trabajo en colectividad es de gran importancia, ya que a partir de este valor se pretende rescatar el aspecto social del arte frente al individualismo que privilegia su significado actual. Se trata de ponderar la colectividad sin anular las individualidades. Impulsar lo comunitario como una respuesta al flujo comercial tradicional. Es uno de esos espacios que sobrevive, a diferencia de los fenómenos y los proyectos pragmáticos y fugaces que se entienden fácilmente como productos de su tiempo. La Quiñonera es capaz de expresar a la sombra jungiana de una sociedad mexicana como la contraparte natural de una entidad que se esmera en lograr la fama y el éxito a toda costa sin reconocer las fuentes que lo originan, como si fuesen prototipos de la hiperrealidad Baudrillardiana del inconsciente colectivo. La Quiñonera nació en un momento cerrado y tradicional. ¿Qué nos pueden decir sobre el cambio que ha tenido el arte y la cultura? Citando a Camus: “si el mundo fuera claro, el arte no existiría”. Este es el principio fundamental que da sentido a La Quiñonera. El arte como un medio y un pretexto para la comunicación humana, para la discusión de sus sentimientos y sus razonamientos, sus cargas y anhelos, temores y dudas, certezas y de la manera en que se miran y miran la realidad. Para la comprensión del significado del poder del lenguaje en todas sus formas y niveles.

LA QUIÑONERA

SOMA

Calle 13 #25, Col. San Pedro de los Pinos, 03800 Ciudad de México