Entrevista con Residente Andrew Lacon

22 / Sept / 15
slide 1
slide 2

“Puedo pasar todo el día soldando y tengo un amigo que se encuentra soldando también. La diferencia es que el se encuentra construyendo una barda por la cual recibe un sueldo, mientras que yo estoy creando algo para exhibir en una galería y que probablemente no tiene un valor monetario al inicio. Aún tengo un estilo de vida que otros podrían definir como de clase-trabajadora.”

Andrew Lacon llegó a Mexico el último día de agosto para comenzar su residencia. Es una residencia corta, sin embargo los encuentros culturales entre una de las ciudades más caóticas del mundo y un hombre inglés del pueblo de Dudley, seguro dejarán alguna huella que se asome en futuros trabajos. A pesar de tener una inclinación hacia dos medios aparentemente tan distantes el uno del otro como son la fotografía y la escultura, Lacon ha logrado iniciar un diálogo entre ellos. ¿Cómo es que la fotografía logra o falla en representar la escultura?

“Cuando miras fotografías de esculturas te encuentras con algo plano; no se puede caminar alrededor de una fotografía. Creo que ese tipo de frustración con la imagen es lo que provoca que mi trabajo sea muy físico, siempre tratando de aprehender aquello que se pierde en la fotografía. Los pedestales de Brancusi o la iglesia que rodea una escultura de Bernini. Temperatura, textura, peso; todo esto es información que estoy tratando de comunicar. Una exposición reciente consistía en figuras abstractas de aluminio que al final acabaron con huellas digitales marcadas en toda la superficie. Es algo profundamente interesante para mi, ese deseo que tuvieron las personas por tocar el material.”

México DF es contradictorio. Cuando se diseccionan diferentes zonas de la ciudad desde un punto de vista material, el paisaje se percibe distinto. Las iglesias mastodónicas, hundiéndose en el suelo, aplastando las pirámides antiguas que se encuentran debajo. El lujo del mármol de el Palacio de Bellas Artes, contrastando con su aspecto funcional en las paredes del Metro, los intestinos de la capital. Temperaturas, texturas y peso.

“Todo esto me recuerda a la carga histórica que un material como el mármol tiene en la historia. Cómo puede ser funcional y decorativo a la vez, un símbolo de estatus, un bloque romántico esperando a ser cinselado, un pedazo industrial. El mármol con el que trabajo lo obtengo de vendedores comerciales, personas que producen mesas y estantes, no necesariamente destinado a la escultura, el resultado de esto sería una obra como “Three Coloured Plinth” y otros conceptos parecidos. Me interesa en todos los aspectos, incluso he utilizado pintura que tiene una base de polvo de mármol con una textura sedosa, para otras obras como “A Display for Sculpture”.

Sobre los contrastes de su residencia:

“Nosotros los ingleses tenemos un modo de ser algo victoriano y romántico. Aquí las figuras de mártires y santos se encuentran pintadas con colores chillantes. En México las personas son más abiertamente políticas, no tan enfocadas en minimizar los excesos en todos los sentidos. Tal vez esto me ha hecho cuestionar un poco el enfoque minimalista que tengo al crear, sobre todo porque tengo un interés especial en el contraste entre el Minimalismo y lo Barroco". 

“Es increíble como en una ciudad tan grande, y pienso en el tiempo que he pasado en Londres o Nueva York, se puede percibir una comunidad tan accesible. En otras ciudades, vas a inauguraciones de exposiciones, y aún te topas con los pequeños grupos herméticos entre artistas y curadores, pero aquí, de manera similar a Birmingham pero en una escala mucho mayor, todos parecen estar involucrados en muchos aspectos de la escena artística. No hay tantos esnobs. Ha sido hasta ahora un ambiente bastante abierto e inclusivo. Eso yo pienso es lo que ha afectado la experiencia total que he tenido en México, las personas que he llegado a conocer.” 

Entrevista por Mariel Vela 

SOMA

Calle 13 #25, Col. San Pedro de los Pinos, 03800 Ciudad de México